Quién Somos
Georgina Muerza
Me apasiona investigar el cuerpo, la danza, el movimiento y la ciclicidad. Hace 20 años me dedico profesionalmente a bailar la vida e invitar a que otras personas recuerden que la danza es un derecho y disfruten de hacerlo. Me especializo en las danzas de matriz afro.
Estoy convencida que el propio movimiento y la conciencia de elegir cómo hacerlo promueven la salud, por eso acompaño proceso terapéuticos corporales desde la Psicomotricidad, la terapia menstrual y Aquasoma.
Creo en la naturaleza, en la ternura, en encontrarnos y bailar en ronda para liberar nuestras almas y desplegar la luz que somos.
Huilén Medina Senn
Soy mujer medicina con corazón de niña y espíritu de bruja. Realizo aperturas de registros akashicos, lecturas de oráculo y hago acompañamientos creativos terapéuticos y artísticos.
Me dedico principalmente a las artes escénicas desde mis 15 años de edad, como actriz, docente y directora. Siento al teatro como un espacio sagrado de canalización y pura entrega. Mi devoción por la escena es la llave que he encontrado para crear nuevas realidades, habitar el presente con toda mi presencia y abrirme a jugar la vida.
Además, soy locutora y cantante lo que le aporta a mi camino un viaje de resonancia sonora en un cuerpo sintiente que comunica. Un cuerpo que suena, transmite y sana a través de las vibraciones. Tengo una especial pasión por colaborar con la liberación de la voz, la expansión de la consciencia y soltar la verdadera identidad que cada una lleva en su propio sonido.
Todo mi camino está atravesado por la maravillosa medicina de la risa, maga poderosa de la transmutación. Hacer reír es una de mis misiones en esta vida y considero que ha sido gran aliada para mi empoderamiento femenino junto a la participación en círculos de mujeres.
Creo que siempre que pongamos la mente y el corazón al servicio del juego, el juego será un canal para que habite nuestra verdad más genuina. Jugar juntas, despertar el corazón de niña, acompañadas, hermanadas, es profundamente sanador.
Yo soy, otra tú. Será un placer reencontrarnos!
Iara Houghton Villoldo
Comparto la medicina del temazcal (ceremonia de purificación nativoamericana) hace 10 años, uniendo los cuatro elementos en una bella ofrenda a la vida, la muerte y al renacimiento.
También acompaño mujeres en procesos de transformación con lectura de aura, reiki, cuentos y arte.
Soy mamá de dos niñas a las que dedico mi tiempo en una crianza en presencia como siempre soñé.
Por todas nuestras relaciones!
¿Qué es un temazcal?
Dentro de la temascalli se vierte una infusión de hierbas a las piedras que previamente se calentaron en el fuego y de ahí sale un vapor que los pueblos originarios del centro de México llaman atlachinolli ( atl=agua y chinolli=que quema) que es el sustento vital y trascendente de la ceremonia.
Beneficios:
- Armoniza los cuerpos físico, emocional y mental a partir de una percepción profunda de la realidad.
- Limpia las vías respiratorias.
- Regula el sistema nervioso.
- Fortalece el sistema inmunológico.
- Libera de miedos, ansiedad y despresión.
- Tonifica la piel, estimula el torrente sanguíneo y relaja músculos.
Marale Vassallo
Hace muchos años que participo en círculos de mujeres, co-creando redes femeninas de economía, saberes y recursos con mujeres en mi tierra y en muchas partes del mundo. Círculos de iniciación, de magia, de luna, de sostén y renacimiento. Hace 5 años cumplí mi sueño de vivir en la naturaleza, en una casa hexagonal de barro, que es geometría sagrada y medicina divina. «Casamandala» es un hogar canalizado, una casa de encuentro, sanación, reflexión y magia que construí gracias al poder y al sostén de esas redes femeninas.
Hoy desde la reflexión de mi propia historia y de la historia de las mujeres en el mundo, ofrezco la medicina del reiki, potenciada por la asistencia angelical y la visión chamánica de los mundos. Traigo en esta etapa de mi vida la medicina plateada de la plenipausia, para compartir la sabiduría del tiempo, de corazón a corazón. Ahó!
Linda Suaila Savarese
Tengo 40 años y nací y crecí en la Maremma, antigua tierra etrusca, cerca de las termas de Saturnia, en una familia napolitana.
Estudié artes y me gradué en la Academia de Bellas Artes de Florencia.
Desde niña ayudaba a mi madre en la cocina del agroturismo familiar. Usábamos las verduras de nuestro huerto, estirábamos la pasta hecha en casa, preparábamos conservas y muchas otras cosas, todo bueno, sano y genuino. Desde entonces siempre he trabajado con la comida, creciendo como cocinera, pero también como panadera y pizzera en distintos restaurantes y contextos alrededor del mundo.
Un mundo cuyo llamado siempre he sentido y con un gran deseo de explorar otras culturas, costumbres y sabores. Este llamado me llevó a viajar mucho entre los 18 y los 35 años, por Asia, Europa, Norte de África y Sudamérica. En 2012 viví más de dos años y medio en Argentina, un país que amo y siento como un segundo hogar. Me enseñó muchísimo, en muchos aspectos, pero sobre todo sobre el valor de la hermandad y la fuerza de las mujeres cuando están unidas, se apoyan y se reconocen mutuamente.
Al encontrarnos en círculo entre mujeres siempre he encontrado un espacio sagrado poderoso de escucha, cuidado y sanación.
Este espacio se genera cuando estamos juntas, acompañadas y guiadas por nuestras ancestras y por nuestra sabiduría interior, la Diosa que nos habita.
Durante mi tiempo en Argentina también me formé en lectura de sueños y lectura del aura, y conocí por primera vez el sonido del cristal, que cambió mi frecuencia vibratoria y transformó muchas cosas en mi vida.
Al regresar a Italia inicié un camino académico de sanación a través del sonido, junto con la cristaloterapia, una pasión que tenía desde niña, así como la astrología, que siempre me ha acompañado y fascinado, y que con los años he profundizado e investigado.
Hoy podría decir que el cielo me guía, las hermanas me recuerdan la importancia del círculo y la unión entre nosotras, y el sonido acompaña grandes transformaciones, sosteniendo un viaje espacio-temporal cada vez más centrado en mí.
Los cristales son mis aliados, y nutrir con alimentos buenos, sanos y de calidad es mi manera de estar al servicio.
Gestiono la pizzería y el restaurante familiar en la Maremma, mi tierra, desde donde partí para explorarme y explorar, y a la que siempre he regresado. Aquí siempre encuentro hogar, alimento, armonía, belleza y paz, pero también un fuerte vínculo con los antiguos pueblos que la habitaron, los etruscos y otros antes que ellos. Estos lugares están llenos de su energía. Reencontrarlos y conectarse con su historia y enseñanzas, como dólmenes, necrópolis, cuevas y aguas termales, son espacios sagrados de profundo cuidado donde conectarse y honrar lo femenino, la Diosa Madre y todos los elementos de nuestra tierra.
Será maravilloso vivir días especiales y crear juntos la conexión con esta tierra.
Ana Laura Rodriguez
Desde siempre el Arte ha sido el canal expresivo de mis realidades emocionales, y un sostén en mis procesos de aprendizaje… Teatro, fotografía, pintura, escritura me han permitido expresar mi verdad, y facilitar los espacios para que otras también se liberen.
Nacida en Buenos Aires Argentina, Hace 15 años decidí salir de mi zona de confort citadina para recorrer el mundo y encontrarme… me convertí en nómade, recordando la conexión intrínseca que existe con la naturaleza, desarrollando una forma de vida coherente con la permacultura. Escuchando a las plantas me convertí en curandera. Cocinando pócimas recupere la armonía. La Selva Amazónica me ofrendó la sabiduría del fuego,la que hoy despierta la memoria de las piedras del temazcal, fuego que cuido y sostengo con amor y paciencia. Por donde camino voy juntando y sembrando semillas para que florezca la vida.
Hace 10 años, en el desierto de San Luis Potosí, un espíritu me anunció que cruzaría el Atlántico en Velero. Así fue como me volví navegante, y me conecté con lo más vital de este planeta: Las aguas, su potencial sanador, y nuestra misión como mujeres de gestar y parir la humanidad.
Soy danzante de luna y Rezadora de Agua,reconociendo que somos ella: portadoras del adn del planeta, capaces de encausar nuestro flujos y sincronizar nuestros ciclos con las estrellas.
Tengo casas y familia por doquier, aunque el hogar danza donde pisan mis pies, mi corazón late y mi maleta descansa. Hoy elijo México como el lugar al cual volver y enraizar en un bosque donde preparo menjunjes entre hongos y duendes, tejo redes con hilos invisibles, que cantan y cuentan recetas de amor.
Creo en la educación libre como estrategia de apropiación de los saberes y el potencial creativo. Explorar, experimentar, habitar el territorio como un solo cuerpo, enciende la luz de nuestra niña interior que se rie y agradece sentir el césped mientras rueda colina abajo…